El elefante asiático pertenece a una especie diferente a la del elefante africano y se distingue de él en que el asiático tiene la frente más abombada y el lomo más arqueado, su trompa es más lisa y termina en un solo labio y no en dos como la del africano. Son animales exclusivamente de jungla y se alimentan únicamente de hierba fresca (unos 220 kgs diarios), por lo que la estructura de sus molares es también diferente a la del africano, que come también sustancias leñosas. Sus colmillos son más cortos y viven en grupos de 15 a 30 individuos capitaneados por una vieja hembra. Su adiestramiento para el trabajo dura años y es realizado por un cuidador que lo enseña, cuida y conduce toda su vida.