De características semejantes a su pariente, el gibón de Muller, su vida en los árboles les ha hecho desarrollar una excelente vista y unos magníficos reflejos. Son los únicos primates que en la tierra se desplazan, habitual y espontáneamente, erguidos sobre los pies. con los brazos abiertos en forma de pértiga. Sólo las hembras preñadas andan a 4 patas. De los cinco dedos de sus manos, el gibón usa 4 para agarrarse, a modo de garfio y el pulgar lo repliega y usa solo para trepar. Su vida discurre dentro de un territorio definido. Son monógamos y viven en grupos familiares estables, formados por la pareja reproductora y sus crías, que son expulsadas del grupo una vez alcanzan la madurez.