De características semejantes al pingüino de Magallanes, debe su nombre a que depende, para sobrevivir, de la corriente marina de Humboldt que recorre, en sentido norte, la costa de Sudamérica. En estas aguas hay grandes cantidades de anchoas, que son la principal fuente alimenticia de estas aves. Los efectos climáticos como "El Niño" y la sobreexplotación pesquera de la anchoa, llevada a cabo por los pescadores peruanos, hace peligrar la existencia de este animal que, al quedarse sin alimento, han hecho disminuir su número.