La exposición Naturaleza Misteriosa es un viaje fascinante a un mundo desconocido: el de los vertebrados menores, invertebrados y serpientes venenosas. El Visitante puede obervar, en ambientes que reproducen fielmente sus hábitats naturales, a especies que, con motivo o sin él, han suscitado en el hombre sentimiento de rechazo y admiración.
Al hablar de animales salvajes, resulta inevitable que vengan a nuestra mente los grandes felinos, elefantes, búfalos y bisontes que pueblan, o mejor dicho poblaban por millares las grandes sabanas y estepas del Planeta.
De ellos lo sabemos casi todo: podemos observarlos de cerca en Zoos y Safaris, disponemos de kilómetros de película documentales que ilustran cada instante de su existencia en libertad, conocemos sus costumbres...
Pero existe un Mundo constituido por otros animales menos imponentes y más discretos, pero no por eso menos importantes y espectaculares, el Mundo casi desconocido de los vertebrados menores y de los invertebrados. Naturaleza Misteriosa es un viaje fascinante a este Mundo desconocido.
En Naturaleza Misteriosa, el visitante podrá observar el ambiente que reproduce fielmente el habitat natural de estos animales poco conocidos que, con motivo o sin él, han suscitado en el hombre sentimientos opuestos de rechazo y admiración, debido ya sea al peligro que representan, su belleza, su organización social o sus sistema de vida diferente a la de otros seres vivientes, o simplemente la superstición.
Para desarrollar adecuadamente esta exposición, hemos escogido una moderna estructura formada por dos invernaderos automáticos adosados, cubriendo una superficie de 525 m. cuadrados. Este sistema permite aprovechar al máximo la luz natural tan necesaria para la mayoria de animales y plantas consiguiendo una completa funcionalidad.

El pabellón está rodeado por un lago de contorno irregular y de no mucha profundidad. No obstante el conjunto produce en el espectador la sensación de que la estructura nace del lago, aislada del mundo exterior. El aspecto del lago se completará con plantas acuáticas y dos islas de menor tamaño ajardinadas con vegetación apropiada. Todo ello, rodeado de árboles y de vegetación de crecimiento rápido, consigue la total integración con el entorno.
La exposición en sí se encuentra albergada en un total de 39 terrarios y 7 acuarios, dotados de iluminación natural, riego automático y calefacción, que mantienen las condiciones necesarias de luz, aireación, temperatura y humedad.

En cuanto a su organización, comienza con las formas de vida más sencillas (bacterias, hongos y otros organismos microscópicos), para seguir con la organización social de insectos, hormigas y termitas, que el visitante podrá observar a través de la sección transparente de las galerias que habitan. Veremos después especies como las mariposas, las grandes arañas peludas (que se defienden de los agresores dando la espalda y bombardeándolo con una nube de pelos urticantes), los escorpiones venenosos y los pedipalpos, insectos gigantes de terrible aspecto que habitan las cuevas tropicales y huyen de la luz. Por último, el visitante podrá contemplar anfibios como las dendrobates, ranitas de la America Central y Meridional que ostenta multitud de brillantes colores, pero cuya piel segrega un veneno que causa la muerte segura si entra en contacto con la sangre.
Por la disposición de la exposición el visitante podrá observar los animales, plantas y los distintos ambientes recreados con la suficiente intimidad, a través de las ventanas a modo de miradores, desde la oscuridad de la parte destinada al público y con absoluta seguridad tanto para las personas visitantes como para los especímenes expuestos.