Los animales que viven en el zoo son cuidados por expertos veterinarios y cuidadores que se encargan de atender las necesidades propias de cada especie como puede ser su alimentación, ambientar su estancia, observar y asegurar que los cachorros crecen y se desarrollan adecuadamente.
Nuestra intención es preservar las especies y que su vida transcurra de manera normal en un entorno de cautividad.
La cómoda sensación de amplitud y grandiosidad que percibe el visitante está motivada por los amplios recintos destinados a los animales, cuya disposición permite a su vez la observación simultánea de varias instalaciones.
Esta recreación de "territorios" proporciona a nuestros moradores una absoluta sensación de libertad que asegura su adaptación al medio.