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Martes, Septiembre 1, 2020 - 13:56

A finales del pasado mes de diciembre, nuestra hembra de tiburón toro (Carcharias taurus), empezó a mostrar signos de malestar: nadaba con la boca abierta y perdió el apetito.

Llevábamos tiempo trabajando con ella para conseguir la desensibilización, es decir, que nos perdiera el miedo y nos permitiera nadar con ella para explorarla e incluso inyectarla algún medicamento.

Gracias a esta desensibilización y tras la consulta con expertos mundiales con estos animales, intentamos sacarla sangre mientras nadaba, una técnica compleja pues encontrar el punto exacto del seno venoso para la extracción de sangre no es fácil y menos buceando. Tras varios intentos, esto no fue posible, por lo que decidimos capturarla para un manejo más extenso.

 

Gracias a la inestimable colaboración de nuestros compañeros del Oceanográfic de Valencia, la pudimos capturar el pasado 7 febrero 2020 empleando un cono de lona transparente específicamente diseñado para estos animales.

Una vez capturada y estabilizada, mientras le suministrábamos agua con alto contenido en oxígeno, pudimos extraer una muestra de sangre y líquido celómico, hacer una ecografía de su zona abdominal y explorar sus branquias.

El análisis microbiológico de las muestras nos reveló la presencia de un Streptococcus en su líquido celómico. Tras un tratamiento intramuscular con el antibiótico Terramicina, Morgana mejoró considerablemente y ha recuperado su apetito habitual.

El personal del Aquarium queremos agradecer la imprescindible colaboración al equipo del Oceanográfic de Valencia, al Prof. Hernán Fominaya de la UCM y Director de Diagnóstico por Imagen de Vetsia, el personal del Aquarium Atlantis, y, por supuesto, a nuestro equipo Veterinario, personal del Delfinario y Operaciones.

¡Muchísimas gracias!  Sin todos ellos, este manejo no hubiera sido posible.

Pablo Montoto, Biólogo conservador del Aquarium